Soneto Luz
- Julio E. Tinoco

- 2 dic 2019
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Sosiega al menos esta tarde triste,
tú, ducísima mañana que me encantas
con mil albas de mirra sacrosantas
en las que el alma mía embelleciste.
Perdido en las luces transparentes
que de tus ojos claros estallaron;
en los amaneceres que brillaron
colmados de tu luz resplandecientes.
Es ahora de eternos arreboles
esta vida vacía en la que las que tu sueños
no pueden ya de los míos ser crisoles.
Mas porque en mi vida languideciste
me entrego yo también a una noche amarga
y negra como en la que tú moriste.




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